Infierno Musical

Tuesday, January 08, 2019

Dos libros detonadores para iniciar un año impar (2019)


Siete casas vacías (Páginas de espuma Ed. 7ma edición 2017. Buenos Aires)


Lacan decía que “Todo arte se caracteriza por un cierto modo de organización alrededor de un vacío” pero que sucede si ese vacío está representado siete veces por la casa como símbolo de deseo, desidia o encierro, siendo un lugar donde los vecinos lanzan la ropa del hijo muerto, o donde enterrar un azucarero puede representar una moraleja retorcida de la dulce ausencia del tesoro de familia. Schweblin, nos transporta por atmósferas enigmáticas, desde barrios residenciales hasta centros comerciales auscultando la naturaleza humana desde un panorama fascinante. 

Desde su primer cuento “Nada de todo esto” donde la relación entre una madre e hija se consolida en acechar casas vecinas, hasta relatos extensos como “Respiración cavernaria” donde una mujer mayor intenta seguir al pie de la letra sus listas y apilar cajas para tratar de aplacar la pérdida de la memoria, rodeada por una muerte, unos vecinos ruidosos y la tendencia a la agorafobia, y ni que decir con el cuento corto “un hombre sin suerte” merecido ganador de Premio Juan Rulfo 2012, donde la pequeña protagonista enfrenta el día de su cumpleaños con la sorpresa de que su hermana menor toma por accidente un vaso de lavandina, mientras sus padres tratan de estar a la altura de la emergencia, la cumpleañera toma la mano de un hombre misterioso que le comprará ropa interior que nunca pensó usar. Ahora hay que buscar su novela “Kentukis” para despedir del todo al 2018.




Los fantasmas de mi vida. Escritos sobre depresión, hauntología y futuros perdidos. Mark Fisher (Caja Negra Ed. 2018. Buenos Aires) 



¿Existe el futuro o solo somos la proyección del porvenir? No es el fantasma del capitalismo que azota el s. XIX o los espectros de la globalización del s. XXI, es la hauntología. Leer a Mark Fisher y perseguir con devoción la galería de fantasmas que nos presenta desde escritos sobre Joy División, Tricky , The Jam y Artic Monkyes, como bandas que inspiran a este periodista. Los artículos de este libro fueron escritos a lo largo de 10 años en revistas o su blog k-punk. Títulos como “No hay romance sin finanzas” “La lenta cancelación del futuro” son un recorrido exquisito por las casa en ruinas de la música que vio desvanecerse al siglo XX, a la vez de manera voraz e innovadora también nos trasporta por un universo audiovisual  entre “El Resplandor”, “Memento”, Nolan , Cronenberg y la cuarta parte del libro titulada depresión y resentimiento de clase, que nos motiva a la politización  de los afectos, volver visibles las estructuras de clase, raza y género que producen nuestro malestar, dar un giro y pensar que lo personal es político y lo político también es personal o como diría Lala Toutoniam “El diagnóstico de Mark Fisher no es pesimista per se, es de un realismo estremecedor. Este es un libro sobre la muerte del optimismo”. Resulta recomendable leer también  “El Realismo Capitalista” del mismo autor

Sunday, August 05, 2018

Caja Negra


Hace unos días al volver de mi viaje relámpago a La Paz, con la esperanza no cumplida de conocer la nevada y lograr visitar la tumba de mi abuela, subí a un vuelo con destino incierto. Nunca terminábamos de partir y eramos como los "tripulantes sobra" de Cochabamba, Trinidad, Sucre, gente ansiosa y refugiada en el no lugar de la sala de espera, entre ejecutivos, familias, turistas y demás tripulantes pre fiestas patrias, muchos parecíamos vacuamente preocupados por cumplir con nuestro itinerario laboral, familiar o asuntos internos autoimpuestos.

Ya en el aire, el viento y la turbulencia hicieron que muchos pasajeros se acuerden de rezar, un hombre miraba al vacio, una madre veía como proteger a su niña con su cuerpo, un niño lloraba y yo veía con cercanía la nieve y esperando el impacto final, en allí, en los andes, sin saber que pasaría después del después. La turbulencia no era del todo fuerte. Pero el miedo estaba en el aire.

No paso nada, una maniobra nos salvó de la fatalidad (secar las lágrimas y seguir el viaje) entonces recordé, agradecí y pensé que a veces guardamos tantas cosas dentro, nos cuidamos de todo de sentir, de alimentarnos bien, de esperar éxitos comparándonos con nuestros pares,de generar clausulas de cariño y vínculos, que estamos como los pasajeros del vuelo quinientos no se cuanto, viviendo y viendo la vida encerrados, cómodos en nuestras propias cuevas, mirando pasar las cosas por detrás de la ventanilla, queriendo alejarnos de lo siniestro, del frió, de lo incierto que puede resultar la vida, elaborando duelos, amando a medias, imponiéndonos un destino que tal vez ni a nosotros nos interesa cumplir.

(Una semana antes del vuelo quinientos no se cuanto, son las dos de la mañana y la música sigue sonando, mucha dosis de temas bailables y gente que que mueve el cuerpo como si fuera a ser el último día de su vida. Amanece y todas lo sabemos, aun estamos con la garantía de la camaradería que te otorgan las fiestas temáticas, presentes para recordar el pasado, divinas pero algo desgastadas continuamos con la frase te acuerdas de.... miro las sombras de los cuerpos alrededor de las luces de neón que se alargan como los brindis, alguien me golpea en mi cabeza y me dice no pienses mucho, siempre te pareciste a Charlie Brown, desde el colegio, sonrió buscando alguien que me invite un fernet)

En algún lugar del presente. Pisando tierra se escucha una voz por el parlante de informaciones de la línea aérea, que dice que nuestras maletas están en otro vuelo y que pasemos a recogerlas mañana, creo que tengo un imán para imprevistos en asuntos de viajes. Quedo en pausa y un silencio después, bajo del avión, sin mas equipaje que mi mochila, tomo un taxi y me dirijo a una plazuela, respiro, pierdo sentimiento de vértigo, miro esa especie de puntitos de luz que me otorga la alta presión sanguínea en mis ojos, la ciudad se derrite mientras quiero capturar algunos instantes cruzando el puente Huayna Kapac. Mando un mensaje a mis amigas que están de paso por Bolivia y les garantizo que tendremos otra noche de reencuentro espectacular en algún lugar al terminar el día, aunque con poco dinero y cansancio. Qué más puede pasar. Por el momento el futuro es algo obsoleto

Wednesday, June 13, 2018

VELOCIDAD DE LA LUZ

No era la rapidez
tampoco la física de los cuerpos entendida desde las fórmulas.
Era el peso de la urgencia, la ansiedad del ahora mismo...
del momento de lo perdido...
respirar por lo irremplazable y sentirse iluminado
por ver la fisura de lo que dejan las esquinas de los días.
Los des-hechos insondables que se ahogan en el aullido
de los perros que se comen la noche
La visibilidad de las arrugas que marcan los caminos sin retorno.
El humo del aliento después de mojarse en la lluvia...
acariciar las heridas  sabiendo que ellas no flotan


 (Cohen soplandomé al oído)

Un cuerpo vestido del todo
La nada
el big bang que ya no es continente ni contenido.
El universo es rizomático

Quiero devorar los instantes
que mis palabras no se conviertan en espaldas ardientes de hormigas
que se oxidan
mientras mi saliva no da curso a las palabras tan redondas como malditas
que se dispersan en el microcosmos de sentirme tan bendita como partida.
Parir el mundo mientras alguien chasquea sus dedos
y el tiempo es arena de los insomnes.

Mientras pretendemos capturar el mundo
desde nuestra memoria
cual desgastada polaroiD.



Wednesday, February 21, 2018

Dias de radio y tv


El otro día encontré el programa de Ron Wood (integrante de Rollings Stones) donde de manera entretenida hablaba con Alice Cooper. Dos monstros de la música reunidos en una especie de estudio de grabación, abriendo una fisura en su legendaria trayectoria, un diálogo ameno donde reconocían que My Generation, de The Who fue precursora del metal. También se transportaron a la primera vez que compartieron un escenario y la manera en la cual Roger Daltrey, le pregunta cual era su nombre  a Alice Cooper, lo cual no sirvió de mucho porque siempre le decía “Vinnie, Vinnie”. 

Alice Cooper, el cantante que nos decía “Welcome To my nightmare” (antes de dormir allí por la adolescencia) en este programa luce íntimo y divertido como el tío rebelde que al pasar los años tiene cosas inusuales que contar acerca de su vida. A medida que avanza la entrevista el brillo perecedero de sus ojos aumenta cuando relata como se clavó por error una espada en su rodilla, mientras que sus devotos seguidores pensaron que era un acto performático, el siguió el show, (por dios es Alice Cooper no se iba a retorcer llorando o buscar una vacuna antitetánica) Dispersando sangre y talento, también habló de su decisión de permanecer sobrio por dos décadas y cuando escucho por primera vez a los Beach boys. Momento de yapa de la entrevista verlo tocar la guitarra y tripear escuchándolo cantar wake up zusie, wake up de los The Everly Brothers.

La televisión no tiene que ser tan exagerada, ni tan aparatosa. El poder de las palabras, una buena jameada y vidas legendarias que desembarcan en la cueva de los oídos de los televidentes convertidos en los radioescuchas es una manera de sonreír y pensar que los domingos te ofrecen revelaciones desde el depósito de tu casa. 

Si quieres ver parte del programa haz click aqui: https://www.youtube.com/watch?v=ev3K5Q4b1Yg

Tuesday, August 08, 2017

AXIS MUNDI: RETROSPECTIVA PICTÓRICA DE OSVALDO FIUEROA (1990-2017)




La retrospectiva de la obra de Osvaldo Figueroa (1990-2017) recrea un axis mundi. Un eje del mundo entendido como un punto de conexión entre el cielo y la tierra en el que convergen todos los rumbos de una brújula, donde las arquitexturas urbanas habitadas por personajes ilustres configuran un sentido vibrante de la vida, la sencillez de lo cotidiano y la persistencia de lo popular.


Las territorialidades que hospedan el uso del color y lo figurativo, son el recurso para indagar la madurez y maestría de Figueroa, que puede convertir una gran carpa de circo o una fábrica en testimonios del deambular por las luces y sombras de las ciudades que con el rugir de la noche encandilan conventillos , casonas y barriadas en manos de un artista plástico que nos transporta por cartografías y latitudes que se fusionan en composiciones que tienen el poder de sintetizar su mundo abigarrado y concedernos un pase libre a su intimidad, donde lo abstracto se encarna en las vías públicas que descubren una ciudad paradójica que palpita entre casas, árboles y montañas de esta primera parte de la retrospectiva de su obra.


Las arquitexturas son espacios que generan un microcosmos, donde residen sus personajes ilustres de la segunda serie, la cual revela una riqueza en cuanto a la complejidad del ser humano, como fidedigno resultado de años de experiencia en el delicado arte de retratar la ciudad, sus habitantes y las geografías solemnes de los límites humanos, desde la ternura de la infancia, el erotismo de lo femenino, los himnos urbanos protagonizados por músicos, la violencia cotidiana, las sonoridades populares de las danzas folklóricas, el mundo lúdico de los payasos, los heladeros en el epilogo del domingo y trompos que rinden su última batalla, todos estos temas y sus variaciones constituyen un valioso aporte a las artes plásticas bolivianas  de Osvaldo Figueroa siendo un representante de elevado nivel a la hora de  trazar las coordenadas de los imaginarios urbanos que concuerdan con el ajayu de la llajta convocando una polifonía de historias hechas pintura y que hoy podemos reconocer al deambular por su consolidada trayectoria.