Infierno Musical

Saturday, October 13, 2007

UNA BALADA PARA DOS CIUDADES

Lo que imprime el viento llegando a Bahía Blanca

¿Cuántos colores puede tener el mar?, ¿el viento imprime los mismos sonidos en cada país? Solo se que el cielo es diferente en todos lados, el mar tiene sabor a escabeche de algas, las bahías son frías en otoño y la continuidad de los parques también muestra escenas de árboles desnudos que pierden sus hojas, el frío es amarrillo...parece que todo pasa mas lento.

En Bahía Blanca las canciones tienen sabor de "Duraznos Sangrantes" Spinetta suena mejor camino a Monte Hermoso, tal vez me vuelva a encontrar con el faro gigante, las tiendas de Music Mundo, la Blandenguez un universo paralelo a la Recoleta. Camino pasos cerrados escuchando “Exactas” Sicocisne ¿Dónde estas? Me prometieron el mar y solo veo un montón de álamos, una estación de tren vieja, algunos shoppings, todo es gris, la gente es pálida, nadie entiende porque uso chompas rojas (nisiquera entienden la palabra chompa) entre tantos pasos no escucho las olas, ni veo a los surfistas. Por cierto el mar es medio cafe.

Estar de vacaciones en una ciudad desconocida es como vivir un unplugged, crees estar desenchufada de tus lugares comunes.



Cochabamba ciudad de puentes y silencios

Cada árbol proyecta su sombra en el pavimento, ardo en rojo caminando sin sentido, soy una tripulante del atardecer, el silencio busca un lugar en mi existencia... aunque se pudra mi boca por callar, el sonido de mis collares y la música de mis ojos contemplan senderos que crecen infinitamente.

Estoy en el centro, cruzando el primer puente de ninguna parte. La continuidad de los parques, el florecer gratuito de besos y jacarandas en las plazuelas hacen que el pasto se convierta en un país cada vez mas verde.

Ahora, dime como encontrar el silencio en esta ciudad, en este agujero negro que por mas que prometa vida, esta dominado por recuerdos clandestinos. Dime como no creer en el cielo si las nubes no existen, dime como ahogar tu voz, como mueren las palabras.

Si quiero me toco el alma, pues mi carne ya no es nada. Acabo de cruzar otro puente, estoy cerca de cajas de cemento, cines y mas buganvillas. El sol agoniza el claroscuro consume mi cuerpo,las fieras dormidas despiertan adentro.

3 comments:

christian Jimenez said...

Recorrer, dejarse llevar, hacer un traspie tras una roca prometida al otro lado del horizonte; no hay porque alarmarse el lenguaje lo oculta todo, las paredes en cambio, nos recuerdan el hogar. El frío de sentirse afuera y adentro y al mismo tiempo: solo y acompañado, solo el respiro sutíl de algunas damas risueñas alegran el camino, aunque tambien lo complican. al final, todo es escenificación.

sofianitro said...

Y es que viajar es el mas triste de los placeres, como diría Bryce Echenique.

rumiwarmi said...

viajar un continuo recorrer....solo cuando te detienes puedes respirar,y cuando eso pasa uno cae ,cae con gravedad.Otra vez estoy donde estaba...viajar es recorrer.Un abrazo desde aqui ,te recuerdo siempre